jueves, 6 de mayo de 2021

Ellas tienen la palabra



Un punto fundamental que es bueno destacar es que –a diferencia de las letras del reggaetón y del trap de Estados Unidos y de ciertos países latinoamericanos– el trap argentino tiene muy poco de machista. Sus artistas son, en general, sub-25, una generación que ya viene mucho más deconstruida, donde la misoginia no tiene lugar. Las chicas, de hecho, son algunas de las representantes más fuertes del género y, lejos de presentarse como un objeto de deseo, se plantan fuerte en el escenario a cantar su parte.

Bravo, entonces, por esta nueva movida que no deja a nadie afuera y rompe con ciertas estructuras anacrónicas.

Las colaboraciones entre ellos también son parte del secreto del éxito. Los artistas más exitosos se juntan entre ellos para producir canciones juntos y sumar reproducciones. Otro de los secretos del trap argentino es precisamente esa hermandad: también hacen colaboraciones con artistas que están empezando en el mundo musical para darles un empujón. El autotune y la referencia de productores como Omar Varela o Orodembow son claves para generar el éxito que han alcanzado en pocos años de vida. No piensan en el futuro: el presente es su única preocupación. No pretenden hacer música, sino llegar hasta lo más alto del éxito.



Trap argentino

 


Desde hace un par de años a esta parte, venimos escuchando hablar del trap. A los que ya no tenemos 20, nos resulta algo raro, lejano. Tal vez lo confundamos con el reggaetón en primera instancia. Pero la realidad es que el trap es un nuevo fenómeno musical al que vale la pena prestarle atención por la cantidad de componentes que condensa. En especial, porque es un movimiento que se está dando con mucha fuerza en Argentina, desde donde salen artistas que ya están girando por el mundo.

Para empezar, el trap es un género que mezcla la música electrónica con otros ritmos como el reggaetón y el rap. Surgió en Estados Unidos en la década de los 90 como una mezcla del hip hop con bases de la música electrónica. En Argentina, nació de las denominadas riñas de gallos y las peleas de MC’s, propias del rap.

Pero ¿cómo se hizo masivo? Porque las nuevas generaciones ya no necesitan esperar a que salga un disco: YouTube, Spotify y las redes sociales son el puente directo a la música que quieren consumir. De allí surgieron los talentos del trap que, luego, fueron tentados por las discográficas.

Paulo Londra, Duki, Khea, Ecko, Cazzu y la Joaqui son algunos de los integrantes de la movida musical del trap en Argentina. Su público, mayormente joven, viene de diferentes estratos sociales. Los traperos se mezclan con los DJ y también con los grupos de cumbia. Es un género transversal que no se cierra a un grupo social ni a un contexto determinado.

Ellas tienen la palabra

Un punto fundamental que es bueno destacar es que –a diferencia de las letras del reggaetón y del trap de Estados Unidos y de ciertos países...